¿Como olvidar la luz?

"A través de los días que estuve en el pozo, ajeno a la luz, ajeno al sonido. Poco a poco fui olvidando quien era, de donde había llegado a ese lugar, me interne viendo como a través de la oscuridad mas intensa no era capaz de saber como eran los colores, olvide cuanto tiempo había pasado.
No conocía el tamaño con exactitud, me encontraba inmovilizado de pies y manos, carecía de cualquier herramienta que me permitiera hacer marcas.

Lo único que era capaz de recordar de como era el exterior eran las voces y las risas de personas que ni siquiera recordaba conocer. En mi aspecto físico estaba seguro de que mi rostro ya debería de estar cubierto por ásperas barbas, pero no lo podía tocar debido a que llevaba entonces un yelmo sobre mi cabeza.  Mi edad me era ajena también porque me sentía siempre débil, y sentía como el peso del tiempo había hecho añicos mis huesos, o era tan solo el hambre.
Se había alejado de mi sistema, pero despertaba con los labios húmedos y con el estomago pesado, como si me hubiesen dado de comer mientras dormía. Hubiese vivido por años ajeno a mi conciencia volviéndome un vegetal incapaz ni siquiera de pensar.
Mas la necesidad de deponer mis inmundicias se me hacia obligatorio, cosa rara, puesto que la mayoría del tiempo solo tenia en mi sistema digestivo lo mínimo necesario para mantenerme con vida, me reclinaba hacia adelante y orinaba sobre un charco que ya se había vuelto arcilloso debido a las constantes rociadas. Las cadenas que tenia encima habían evitado que yo pudiese hacer una posición mayor a estar parado, bamboleante e incapaz de diferenciar mas de dos o tres pasos.
Lo único que parecía darme cierta constancia de los tiempos era una rata, se trataba de un animal bastante grande que recorría mi celda haciéndose presente con sus ojos rojos distinguiéndola de la oscuridad.
La había tenido tanto tiempo conmigo que ya no aborrecía su presciencia, tan solo su costumbre no me oponía cuando ella comenzaba a subir mis ropas, con sus delicadas patas recorriendo el largo y ancho de mi cuerpo como si fuese su único dominio, agarrándome los dedos con esas delicadezas garras que lo raspaban hasta hacer que caigan sangrado y haciendo que mis dedos tuviesen dicha sensacion grasosa.
Después bajaba y me tocaba mi pecho, la sentía saltar entre mis costillas hasta llegar a mi estomago bajo mi cuerpo, y finalmente mi ombligo. Entonces comenzaba a rascarme hasta hacerme sangrar y abrir una cicatriz que tenia desde que podía recordar, escarbaba en aquella zona insensible para sacarme un pedazo de mis músculos. De un tajo lo retiraba como si yo no fuese mas que un simple pedazo de carne, no gritaba nunca. Mi garganta había perdido toda practicaba, pero mis ojos no lloraba de dolor y de felicidad. Porque recordaba que yo era mas que mi propio pensamiento.
Sentía la sangre corriendo a mis pies descalzos. Todo el tiempo sucede, no recuerdo si estuve creciendo en todo este tiempo.
Pero contaba los segundos y me di cuenta a lo largo del tiempo que la rata tardaba en subirse a mi pecho, no poseía medio para medir esos segundos como metros hasta mas tarde.
Algo cambio finalmente, sentí como si me quemasen con la mera presencia de algo, me sentía a arder rodeado de un castigo terrible ajeno a cualquier clase de salvación, como si ya la muerte en vida. Finalmente mientras ganaba fuerzas nunca antes conocí, comencé a retorcerme en un terrible ataque de dolor. Por primera vez me sentía vivo.
Sentí unas manos en mi cabeza pero que no eran mías, me quitaron mi yelmo a la fuerza, abrí los ojos que parecieron quemarse y finalmente vi a lo largo de mi vida toda la oscuridad desvanecerse en un instante. En todos esos años había estado muerto hoy comenzaba a vivir.
Había sido mi madre, no era mi madre de sangre y de hecho parecía ser prácticamente de mi edad cuando le pregunte, pero ella era mi madre. Ella hablo primero.
-Conde, usted ha estado doce años encerrado en esta celda. ¿Como vivió?
Sonreí y con un el mejor tono que me permitía mi garganta dije:
-Esperando."

No hay comentarios:

Publicar un comentario